La fórmula del consumo cada 100 km
El método fiable es el del depósito lleno: llena el depósito hasta el corte, apunta los kilómetros del cuentakilómetros (o pon el parcial a cero), conduce con normalidad, y en el siguiente repostaje vuelve a llenar hasta el corte. Los litros que entren en ese segundo repostaje son exactamente los que gastaste, y los kilómetros del parcial son los que recorriste con ellos. Si solo apuntas lo que marca el ordenador de a bordo, tendrás una estimación: el ordenador suele ser optimista y puede marcar entre un 5% y un 10% menos que el consumo real.
En Estados Unidos se usa la medida inversa, millas por galón (MPG): cuantos más MPG, mejor. La conversión es consumo en l/100 km = 235,21 ÷ MPG. Así, un coche de 35 MPG gasta 235,21 ÷ 35 = 6,72 l/100 km, muy parecido a nuestro ejemplo. Si compras un coche importado o lees una ficha americana, esta conversión te permite comparar directamente con los consumos europeos.
Ejemplo numérico completo: 42 litros en 620 km, 6,77 l/100 km
- Datos: segundo repostaje, 42 litros; parcial recorrido, 620 km.
- División: 42 ÷ 620 = 0,06774 litros por kilómetro.
- Por 100 km: 0,06774 × 100 = 6,77 l/100 km.
- Coste por 100 km: 6,77 × 1,62 €/l = 10,97 € (con el valor sin redondear, 6,774 × 1,62 = 10,97 €).
- Coste del viaje: para 620 km, 42 × 1,62 = 68,04 € de gasolina en total.
Segundo ejemplo, para comparar dos coches: un coche A gasta 38 litros en 500 km (38 ÷ 500 × 100 = 7,60 l/100 km) y un coche B gasta 45 litros en 700 km (45 ÷ 700 × 100 = 6,43 l/100 km). El coche B parece gastar más porque repostó más litros, pero en realidad es más eficiente: cada 100 km gasta 1,17 litros menos. En 20.000 km al año, esa diferencia son 234 litros, unos 379 € al año a 1,62 €/l. Por eso nunca compares litros totales: compara siempre litros cada 100 km.
Paso a paso para medir tu consumo real
- Llena el depósito hasta el corte y pon el cuentakilómetros parcial a cero.
- Conduce con normalidad hasta el siguiente repostaje, sin repostar por el camino.
- Vuelve a llenar hasta el corte y anota los litros exactos que entraron.
- Anota los kilómetros del parcial y aplica la fórmula: litros ÷ kilómetros × 100.
- Repite la medición 3 o 4 veces y haz la media: un solo depósito puede salir raro por el corte del surtidor.
Si tu consumo sube de repente, revisa lo básico antes de ir al taller: presión de los neumáticos (una presión baja puede subir el consumo un 3–5%), filtro de aire sucio, exceso de peso en el maletero, baca puesta sin uso, y trayectos cortos en frío, que son los que más gastan. En ciudad, un consumo un 30–40% superior al de carretera es normal: el ejemplo de 6,77 l/100 km es un consumo mixto, y el mismo coche puede gastar 8,5 en ciudad pura y 5,8 en autopista.
Para otros cálculos de la vida diaria, la guía de cómo calcular el porcentaje de un número explica los porcentajes que aparecen en facturas y ofertas, y cómo calcular el porcentaje de descuento te ayuda cuando la gasolinera anuncia una rebaja por litro.
Errores comunes
- Medir con el depósito a medias: sin llenar hasta el corte en ambos repostajes, los litros no son los gastados.
- Comparar litros totales: más litros no significa más consumo: divide siempre entre los kilómetros.
- Confiar solo en el ordenador de a bordo: suele marcar menos que el consumo real; el método del surtidor es el fiable.
- Mezclar ciudad y carretera sin decirlo: un consumo sin contexto no se puede comparar con la ficha del fabricante.