Paso 1: la Seguridad Social (6,35%)
El primer descuento es fijo y sencillo. En un contrato indefinido, el trabajador aporta el 6,35% de su salario bruto a la Seguridad Social: 4,70% por contingencias comunes, 1,55% por desempleo, 0,10% por formación profesional y una pequeña parte por el mecanismo de equidad intergeneracional. (Además, la empresa paga su propia cotización, mucho mayor, pero esa no sale de tu nómina.)
Paso 2: el IRPF, un impuesto por escalones
El IRPF es progresivo: tu salario se divide en tramos y cada tramo tributa a un tipo distinto. Los tramos estatales simplificados son: 19% hasta 12.450 €, 24% hasta 20.200 €, 30% hasta 35.200 €, 37% hasta 60.000 €, 45% hasta 300.000 € y 47% a partir de ahí. Sobre el salario se aplica primero un mínimo personal de 5.550 € que no tributa.
La clave que mucha gente no conoce: si tu salario sube y entra en un tramo superior, solo la parte que cae en ese tramo paga el tipo más alto. Nunca pierdes dinero por cobrar más.
Ejemplo numérico completo: 30.000 € brutos
- Seguridad Social: 30.000 × 6,35% = 1.905 €.
- Base del IRPF: 30.000 − 1.905 − 5.550 (mínimo personal) = 22.545 €.
- IRPF por tramos: los primeros 12.450 € al 19% = 2.365,50 €; los siguientes 7.750 € (hasta 20.200) al 24% = 1.860 €; los restantes 2.345 € al 30% = 703,50 €. Total IRPF = 4.929 € (un tipo efectivo del 16,43% sobre el bruto).
- Sueldo neto anual: 30.000 − 1.905 − 4.929 = 23.166 €.
- Por paga: con 14 pagas, 23.166 ÷ 14 = 1.654,71 €; con 12 pagas, 1.930,50 € al mes.
Por qué tu nómina puede diferir un poco
Este cálculo es una estimación orientativa. La retención real la fija la Agencia Tributaria teniendo en cuenta tu comunidad autónoma (que suma su propia escala a la estatal), tu situación familiar, el número de hijos, posibles discapacidades, el tipo de contrato y otros datos personales. Dos personas con el mismo salario bruto pueden tener retenciones distintas, y es perfectamente normal.
Además, la retención es un anticipo: al hacer la declaración de la renta se ajustan las cuentas. Si te retuvieron de más, te devuelven; si te retuvieron de menos, toca pagar la diferencia.
Consejo práctico
Al negociar un salario, pide siempre la cifra en bruto anual y el número de pagas, y convierte a neto antes de comparar ofertas. Un salario de 28.000 € en 12 pagas puede dejarte más al mes que uno de 29.000 € en 14 pagas, aunque el neto anual sea parecido: la distribución mensual también importa para tu presupuesto.