Cómo calcular el ROI de una inversión

El ROI mide cuánto ganas por cada euro invertido: (ganancia − inversión) ÷ inversión × 100. La respuesta corta: si inviertes 5.000 € y recuperas 6.500 €, tu ganancia es de 1.500 € y tu ROI es del 30%. Un ROI positivo significa que ganaste dinero; uno negativo, que lo perdiste.

La fórmula del ROI

ROI = (ganancia total − inversión inicial) ÷ inversión inicial × 100

El ROI (Return on Investment, o retorno de inversión) se expresa siempre en porcentaje, lo que permite comparar inversiones de tamaños muy distintos: un 30% en 5.000 € y un 30% en 50.000 € son igual de rentables en términos relativos, aunque la ganancia en euros sea diez veces mayor en el segundo caso. Por eso es la métrica favorita para decidir entre dos negocios, dos campañas de publicidad o dos productos financieros.

Un detalle importante: en la "ganancia total" deben entrar todos los ingresos que generó la inversión, y en la "inversión inicial" todos los costes, incluidos comisiones, impuestos y gastos ocultos. Olvidar un coste infla el ROI y puede hacer que una mala inversión parezca buena. Si además quieres comparar inversiones de distinta duración, anualiza el ROI dividiéndolo entre los años que duró la inversión.

Ejemplo numérico completo: 5.000 € que se convierten en 6.500 €

  1. Inversión inicial: 5.000 €; valor final: 6.500 €.
  2. Ganancia neta: 6.500 − 5.000 = 1.500 €.
  3. ROI: 1.500 ÷ 5.000 × 100 = 30%.
  4. Interpretación: por cada 100 € invertidos, ganaste 30 €.

Segundo ejemplo, con pérdida: inviertes 2.000 € en un negocio y recuperas 1.600 €. La ganancia es 1.600 − 2.000 = −400 €, y el ROI es −400 ÷ 2.000 × 100 = −20%: perdiste el 20% de lo invertido. Y un ejemplo de comparación: una campaña A con 1.000 € que genera 1.400 € tiene un ROI del 40%, mientras que una campaña B con 10.000 € que genera 12.000 € tiene un ROI del 20%. Aunque B ganó más dinero en total (2.000 € frente a 400 €), A fue más eficiente con cada euro.

Paso a paso para cualquier inversión

  1. Suma todos los costes de la inversión: capital, comisiones, impuestos y gastos.
  2. Suma todos los ingresos que generó: ventas, dividendos, intereses o valor de reventa.
  3. Resta: ingresos − costes = ganancia neta (puede ser negativa).
  4. Divide la ganancia entre la inversión y multiplica por 100: ese es el ROI.
  5. Si comparas inversiones de distinta duración, divide el ROI entre los años para anualizarlo.

El ROI no lo dice todo: no mide el riesgo ni el tiempo. Un 30% en un mes no es lo mismo que un 30% en diez años, y un 30% con riesgo de perderlo todo no equivale a un 30% seguro. Úsalo junto al plazo y al riesgo antes de decidir. Para proyectar cuánto crecerá tu dinero con el tiempo, revisa la guía de cómo calcular el interés compuesto y la de cómo calcular el interés de un plazo fijo.

Errores comunes

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Preguntas frecuentes

¿Qué es un buen ROI?

Depende del riesgo y del plazo: un 5–10% anual es razonable para inversiones conservadoras, mientras que un negocio propio puede aspirar a más. Lo importante es compararlo con alternativas del mismo riesgo y plazo, no con un número absoluto.

¿El ROI puede ser mayor del 100%?

Sí: si inviertes 1.000 € y ganas 2.500 € netos, el ROI es del 250%. Significa que recuperaste la inversión dos veces y media, algo habitual en negocios pequeños con costes bajos.

¿ROI y rentabilidad anual son lo mismo?

No exactamente: el ROI mide el retorno total de toda la inversión, sin importar cuánto duró. Para comparar inversiones de distinta duración, divide el ROI entre los años y obtendrás la rentabilidad anual aproximada.